- “Jamás cambiaré mis políticas" advierte Trump porque "Este es un gran momento para hacerse rico, más rico que nunca antes"
Los aranceles del presidente Donald Trump, apuntan a una reconfiguración global del comercio, pero para México, los anuncios de este miércoles representan una mejoría relativa en términos arancelarios y de incertidumbre que podrían ser compensados por la inercia de la actividad a inicios del segundo trimestre y riesgos a la baja del crecimiento económico de Estados Unidos.
Ernesto Madrid
Es decir, que ese trato preferencial que resaltó la presidenta Claudia Sheinbaum con el gobierno de Estados Unidos está dando resultados, pese a los malos presagios de quienes están en contra del segundo piso de la cuarta transformación que, aunque obligada por las presiones y amenazas del gobierno norteamericano, que quiere más, por lo pronto, más de 10 millones de empleos se salvaron.
Estamos hablando de qué, sectores claves de la economía mexicana como el agroalimentario, manufacturas electrónicas, eléctricos, químicos, industria y calzado, dispositivos médico y farmacéuticos, maquinaria y equipo, evitaron tarifas, aunque las amenazas del presidente Donald Trump persistirán como la lanzada este viernes al señalar ante inversionistas, que "jamás" cambiará sus políticas comerciales, en momentos en que las bolsas del mundo caen tras los nuevos aranceles que anunció el miércoles.
La razón puede resultar inverosímil, apelando a una derecha populista con tintes proteccionistas, pero el camino que seguirá el gobierno de México es, como hasta ahora, mantener la prudencia y como ha señalado el secretario de Economía, Marcel Ebrard, que se convirtió en el sexenio pasado, en el ‘bateador emergente’ para sacar a López Obrador de conflictos frente a Trump en su primer mandato, ahora lo hace con la primera presidenta de México, que juntos pretenden aprovechar esta coyuntura preferencial, para acelerar la renovación o renegociación del TMEC.
Lo anterior en un escenario que hasta ahora, resulta prudente para los inversionistas: la inversión se redujo 1.5% mensual en el primer mes del año, con reducciones de 1.8% en la maquinaria y equipo, y de 1.4% en la construcción y, en línea con esa desaceleración que está instalada en México, del empleo y los salarios, que llevó al consumo privado a retroceder 0.3% mensual con cifras desestacionalizadas (cd) durante enero, con caídas de 0.4% y de 0.1% en los bienes nacionales e importados, respectivamente.
Sin duda, dos temas están pendientes, la industria automotriz y la del sector del acero y aluminio, que, a decir del primero y de acuerdo con un análisis técnico de Gabriela Siller, directora de análisis económico en Banco Base, existe una lista grande de autopartes mexicanas que serán afectadas por la medida, mientras que la consultora Ansley, señala que los vehículos deportivos podrían pagar hasta 52.5% de aranceles para entrar a Estados Unidos.
Por lo pronto, no sólo Nissan por el momento, suspendió los nuevos pedidos para el mercado estadounidense de dos de sus modelos del todoterreno Infiniti, el QX50 y el QX55, fabricados en la planta de ensamblaje mexicana de COMPAS, en Aguascalientes sino también Stellantis, propietaria de Chrysler, Jeep y Dodge, suspendió sus operaciones en México y Canadá.
El Plan México y su continuación, puede ser un aliciente con la desventaja de que no es a corto plazo y tiene un envanecimiento ideológico y nacionalista, propio de la izquierda popular mientras que los inversionistas piden mayor certidumbre asociada en parte, a un Poder Judicial que dice el gobierno será democrático, pero ha puesto en pausa, la llegada de inversiones.
Mientras el gobierno sigue asestando golpes contra el crimen organizado y el huachicol de combustible, algo que tolero su antecesor y dos de las preocupaciones del gobierno de Estados Unidos asociados a los aranceles de migración y tráfico de fentanilo, con la incógnita de si pedirá a funcionarios de la 4T que han protegido al narco.
Si en realidad se quiere aprovechar ese trato preferencial que otorga ventajas frente a rivales como China, Corea, Japón o Vietnam en el mercado estadounidense es necesario despejar todas esas ‘piedras’ de incertidumbre, que aun permean entre los inversionistas y que el segundo piso de la cuarta transformación no quiere tocar. Por lo pronto, vamos bien.
@JErnestoMadrid